La llegada del buen tiempo es la excusa perfecta para reunirnos con familiares o amigos y hacer un plan diferente al aire libre, y no hay nada como el fuego de la barbacoa, para dar a la carne su sabor más natural.
Con respecto al fuego, no debemos comenzar a asar la carne hasta que no alcance un calor uniforme. El secreto del sabor de la barbacoa es que la carne esté en contacto con el hierro y al variar la altura de la parrilla le vayamos dando el toque de sabor adecuado.
Una idea para aromatizar las brasas y mejorar así el sabor de las comidas cocinadas a la parrilla, es añadir algunas hierbas arómaticas como el tomillo, la salvia, el hinojo, la albahaca, el romero también se puede añadir canela en rama, con la que conseguiremos dar un toque aún más original.
Aunque la carne parece ser siempre imprescincible, el pescado, las verduras y el marisco también son alimentos que nos pueden llegar a sorprender cocinados a la parrilla.
Las verduras frescas son el acompañamiento perfecto para casi todas las comidas a la parrilla. Patatas, pimientos, tomates, berenjenas, cabollas, calabacines, espárragos verdes en láminas o en taquitos, e incluso podemos servirlas en pinchos a modo de brochetas. Siempre son ideales para acompañar tanto carnes como pescados o para tomarlas solas.
Una barbacoa además de ser la ocasión perfecta para compartir con la familia y amigos, es una forma deliciosa de comer todo tipo de alimentos.